Un escritorio ergonómico tiene la superficie a la altura de tus codos doblados en ángulo recto, al menos 70 cm de fondo si trabajas con monitor y 120 cm de ancho como mínimo. La altura de referencia de las mesas de oficina ronda los 74 cm, pero esa cifra está pensada para una silla regulable, no para todo el mundo.
Es la consulta que más nos repiten quienes nos piden un despacho desde que el teletrabajo llegó para quedarse.
En esta guía reunimos las medidas que usamos al diseñar muebles a medida en Zaragoza: qué altura, qué fondo y qué ancho necesitas, cómo comprobarlo con una cinta métrica y qué errores convierten una mesa bonita en un dolor de espalda.
- Las medidas clave, de un vistazo
- Altura: el método del codo
- Fondo: la medida que más se queda corta
- Ancho según cómo trabajas
- Espacio para las piernas y cajoneras
- Pantalla, teclado y silla
- Luz, enchufes y cables
- Cuánto sitio necesita un despacho en casa
- Cuándo compensa hacerlo a medida
- Checklist antes de encargarlo
Las medidas clave de un escritorio, de un vistazo
Antes de entrar en detalle, esta es la tabla que tenemos delante cuando dibujamos un puesto de trabajo en casa. Son medidas orientativas para una persona adulta trabajando sentada; después te explicamos cómo ajustarlas a tu cuerpo y a tu forma de trabajar.
| Medida | Recomendación | Por qué |
|---|---|---|
| Altura del tablero | Altura de tus codos sentado (referencia: 72-75 cm) | Hombros relajados y antebrazos apoyados |
| Fondo | 60 cm con portátil · 70-80 cm con monitor | Distancia de visión y apoyo de antebrazos |
| Ancho | 120 cm mínimo · 140-160 cm con papeles · 160-180 cm con dos monitores | Zona de trabajo despejada a los lados |
| Hueco para piernas | 70 cm de ancho libre y 65 cm de alto libre | Mover la silla y cruzar las piernas |
| Ojos-pantalla | 50-75 cm | Leer sin forzar la vista ni el cuello |
| Espacio tras la silla | 90-100 cm | Retroceder y levantarte sin chocar |
Altura del escritorio: el método del codo
La norma europea de mesas de oficina, la UNE-EN 527-1, toma como referencia unos 74 cm para los escritorios de altura fija. Funciona en una oficina porque cada puesto tiene una silla regulable y, si hace falta, un reposapiés. En casa, donde la silla suele ser la del comedor, conviene afinar.
El método más fiable es el del codo. Siéntate con la espalda apoyada, los pies planos en el suelo y los muslos horizontales. Deja caer los hombros, dobla los codos en ángulo recto y mide desde el suelo hasta la parte inferior del antebrazo. Esa es la altura ideal de la superficie donde apoyas el teclado.
Como punto de partida, esta tabla relaciona estatura y altura de tablero con una silla estándar. Es orientativa: dos personas de la misma estatura pueden tener piernas y torso muy distintos, por eso siempre medimos a quien va a usar el escritorio.
| Estatura | Altura de tablero orientativa | Consejo |
|---|---|---|
| 1,55-1,65 m | 63-67 cm | Con mesa estándar, sube la silla y usa reposapiés |
| 1,65-1,75 m | 67-71 cm | Mesa estándar con silla regulable |
| 1,75-1,85 m | 71-75 cm | La altura estándar suele encajar |
| 1,85-1,95 m | 75-79 cm | Mejor a medida o regulable |
Si el escritorio lo van a usar varias personas, o un adolescente que todavía crece, la solución es un tablero a la altura de la persona más alta, una silla regulable y un reposapiés para el resto. La opción más completa es una mesa regulable en altura, que además permite alternar ratos de pie.
Fondo: la medida que más se queda corta
Muchas mesas de catálogo tienen 50 o 60 cm de fondo. Bastan para un portátil, pero con un monitor de 24 o 27 pulgadas la pantalla queda demasiado cerca y el teclado acaba pegado al borde, sin sitio para apoyar los antebrazos.
Con monitor recomendamos 70 cm de fondo como mínimo y 80 cm si la pantalla es grande o trabajas con documentos delante. Deja entre 10 y 15 cm libres desde el borde hasta el teclado: es el espacio que permite apoyar los antebrazos y descargar hombros y muñecas.
Si el hueco no da para tanto fondo, un brazo articulado para el monitor libera la superficie y permite acercar o alejar la pantalla. También ayuda colocar la pantalla en un estante elevado empotrado en la pared, una solución que diseñamos a menudo en pasillos y rincones estrechos.
Ancho según cómo trabajas
El ancho depende de lo que haya encima de la mesa y de cuánto te mueves. Estas son las referencias que usamos:
- Solo portátil: de 100 a 120 cm. Por debajo de 100 cm cualquier libreta o taza estorba.
- Portátil y monitor, o monitor y papeles: de 140 a 160 cm, con una zona libre a un lado para escribir a mano.
- Dos monitores: de 160 a 180 cm, para que las pantallas queden frente a ti y no en los extremos.
- Escritorio en L: al menos 120 cm por brazo. Un tramo para el ordenador y otro para papeles, impresora o reuniones por videollamada.
El ancho útil es el que queda libre, no el del tablero. Si vas a poner cajonera, impresora o altavoces encima, súmalos. Por eso al diseñar un despacho preferimos sacar el almacenaje de la superficie: baldas encima, cajoneras debajo y el tablero despejado para trabajar.
Espacio para las piernas y cajoneras
Es el detalle que más se olvida y el que más molesta. Bajo el tablero necesitas un hueco libre de unos 70 cm de ancho para mover la silla y de unos 65 cm de alto para que las rodillas no choquen, también al cruzar las piernas.
Un cajón central bajo el tablero roba entre 8 y 12 cm de altura justo donde van los muslos.
Si la mesa es baja o la persona es alta, lo descartamos y llevamos el almacenaje a una cajonera lateral de 40 a 45 cm de ancho, fija o con ruedas. Tampoco conviene un faldón frontal que limite el espacio de los pies.
El grosor del tablero también cuenta. Un tablero de 4 cm se ve robusto, pero son 4 cm menos de hueco para las piernas con la misma altura de trabajo. En escritorios largos usamos tableros de 25 a 30 mm con un refuerzo oculto que evita que la superficie se combe con el tiempo.
¿Tienes un rincón, un hueco bajo la escalera o una habitación pequeña para el despacho? Medimos el espacio y te enseñamos el escritorio en 3D antes de fabricarlo.
Pantalla, teclado y silla: el triángulo que manda
La mesa es solo una parte del puesto. La guía técnica del Instituto Nacional de Seguridad y Salud en el Trabajo (INSST) sobre pantallas de visualización recomienda situar el monitor a una distancia de entre 40 y 75 cm para los tamaños habituales de oficina, y nunca a menos de 30 cm.
En altura, la pantalla debe verse entre la horizontal de tus ojos y unos 40 grados por debajo. En la práctica: el borde superior del monitor, a la altura de los ojos o un poco por debajo. Así el cuello trabaja recto o ligeramente inclinado, que es como menos se carga.
- Portátil: elévalo con un soporte hasta la altura correcta y usa teclado y ratón externos. Teclear en un portátil elevado obliga a subir los hombros.
- Teclado y ratón: a la misma altura y juntos, para no abrir el brazo hacia el ratón durante horas.
- Silla: regulable en altura, con apoyo lumbar y profundidad de asiento suficiente para usar el respaldo sin que el borde presione detrás de las rodillas.
- Reposapiés: imprescindible si al ajustar la silla a la mesa los pies no apoyan planos en el suelo.
Luz, enchufes y cables
Coloca el escritorio de forma que la ventana quede a un lado, nunca delante ni detrás de la pantalla. Con la ventana de frente te deslumbras; con la ventana a la espalda aparecen reflejos en el monitor. La luz lateral es la que mejor funciona durante todo el día.
Para la luz artificial combinamos una iluminación general de la estancia con un punto de luz sobre la mesa, de unos 4.000 K, que es una luz neutra que no cansa ni altera los colores. En despachos con baldas encima integramos tiras LED bajo el estante, que iluminan el tablero sin sombras de la propia cabeza.
Los cables son el gran enemigo del orden. Antes de fabricar decidimos dónde van los enchufes, la regleta y el router, y prevemos pasacables en el tablero y una bandeja bajo él para recoger los transformadores. Un escritorio sin cables a la vista parece más grande y se limpia en un minuto.
Cuánto sitio necesita un despacho en casa
Para trabajar con comodidad, un escritorio de 120 × 70 cm necesita además entre 90 y 100 cm libres detrás para la silla. Es decir, una franja de unos 120 cm de ancho por 170 cm de fondo.
Cabe en más sitios de los que parece: junto a una ventana del salón, en un dormitorio de invitados o en el hueco de un armario que ya no se usa.
Si el despacho comparte estancia con el salón o un dormitorio, separarlo ayuda a desconectar al terminar la jornada. Una buena opción es cerrarlo con una puerta que no ocupe sitio al abrir; te explicamos los pros y contras de cada sistema en nuestra comparativa de puerta corredera empotrada o vista.
En habitaciones que hacen doble función combinamos el escritorio con una cama abatible o lo integramos en una librería que, al cerrar, oculta pantalla y papeles. Es una forma de tener despacho sin renunciar a la habitación.
Cuándo compensa un escritorio a medida
Un escritorio de catálogo funciona si tu estatura está en la media y tienes una pared recta y libre. Compensa hacerlo a medida cuando el espacio o tu cuerpo se salen del estándar:
- Huecos con medidas raras: buhardillas, esquinas con pilares, nichos o el espacio bajo una ventana.
- Estaturas muy altas o muy bajas, o un escritorio compartido entre adultos y niños.
- Necesidad de mucho almacenaje: archivo, libros, material de trabajo o equipos.
- Escritorios en L o de pared a pared que tienen que encajar al milímetro con el resto del mobiliario.
En nuestros escritorios y despachos a medida partimos siempre de dos medidas: la del hueco y la de la persona. Con ellas dibujamos el tablero, la altura, el fondo, el almacenaje y el paso de cables, y te lo enseñamos en un render 3D para que lo valides antes de fabricarlo.
Checklist antes de encargar tu escritorio
Tener estos datos a mano ahorra visitas y evita sorpresas. Es la lista que repasamos con cada cliente:
- Tu estatura y la altura de tus codos sentado en la silla que vas a usar.
- Número y tamaño de pantallas, y si trabajas con portátil, papeles o ambos.
- Medidas del hueco: ancho, fondo, altura libre, ventanas, radiadores y pilares.
- Dónde están los enchufes y dónde llega la conexión a internet.
- Orientación de la ventana y luz que entra a lo largo del día.
- Qué necesitas guardar: archivadores, libros, impresora, material.
- Quién más va a usar el escritorio y durante cuántas horas al día.
- Si ya tienes silla o vas a comprarla, para diseñar la mesa a su medida.
Con esta información un escritorio deja de ser una mesa con patas y se convierte en un puesto de trabajo que cuida tu espalda cada día. Si tienes dudas sobre cualquiera de estas medidas, te ayudamos a tomarlas en la visita.